Poema: Luna Nueva - Margaret Atwood
Margaret Atwood naci贸 el 18 de noviembre de 1939 en Ottawa, Canad谩.
Curs贸 estudios en las universidades de Toronto, el Radcliffe College y Harvard. Se licenci贸 en filolog铆a inglesa, adem谩s estudi贸 franc茅s y filosof铆a.
Autora de m谩s de veinte libros de novelas, cuentos, poes铆a y cr铆tica literaria. Interesada por el avance cient铆fico y, especialmente, la funci贸n renovadora del movimiento feminista en la sociedad consider贸 que la aportaci贸n m谩s radical del feminismo es su esencia, "ayudar a las mujeres a confiar en sus posibilidades", como reflejan sus obras 'Juegos de poder' (poes铆a), publicada en 1971 y una de las pioneras en este campo en su pa铆s, junto con su ensayo 'Second words' (1982).
En 1985, public贸 su novela dist贸pica The Handmaid's Tale (El cuento de la criada), ganadora del Premio Arthur C. Clarke y el Premio del Gobernador General de 1985. Esta novela fue adaptada para una serie de televisi贸n por Bruce Miller, y se puede afirmar que dicha novela la proyect贸 a la fama internacional.

Poema: Luna Nueva - Margaret Atwood
La oscuridad espera aparte desde cualquier ocasi贸n que surja;
como la pena, siempre est谩 disponible.
脡sta es s贸lo un modelo,
el modelo en el que hay estrellas
sobre las hojas, brillantes como clavos de acero
e incontables y sin que se las haga caso.
Caminamos juntos
sobre hojas muertas
h煤medas en la luna nueva
entre las rocas nocturnas amenazadoras
que ser铆an de un gris rosado
a la luz del d铆a, ro铆das y suavizadas
por el musgo y los helechos, que ser铆an verdes
en el olor mohoso a levadura fresca
de 谩rboles que enra铆zan, la tierra devuelve
lo mismo a lo mismo,
y cojo tu mano, que tiene el aspecto que tendr铆a
una mano si de veras existieras.
Deseo mostrarte la oscuridad
que tanto temes.
Conf铆a en m铆. Esta oscuridad
es un lugar al que puedes entrar y sentirte
tan seguro como en cualquier otra parte;
puedes poner un pie delante del otro
y creer a los lados de tus ojos.
Memor铆zalo. Lo sabr谩s
de nuevo cuando te corresponda.
Cuando la apariencia de las cosas te haya abandonado,
todav铆a tendr谩s esta oscuridad.
Algo propio que puedes llevar contigo.
Hemos llegado al borde:
el lago entrega su silencio;
en la noche exterior hay un b煤ho
cantando, como una polilla
en la oreja, desde la costa lejana
que es invisible.
El lago, vasto y sin dimensiones,
repite todo, las estrellas,
las piedras, a s铆 mismo, incluso la oscuridad
en la que puedes caminar
hasta que se convierta en luz
M. Oppezzi
















Comentarios