Un cantor rodeado de gentes
- layaparadiotv
- hace 2 días
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Por Nicolás Juárez
¿Acaso existe algún artista reconocido en todo el mundo que anduviera por las calles como si nada y tratara a la gente de manera cálida? Algún groso a quién le dabas charla en algún comercio, calle céntrica o barrial de cualquier ciudad? Algún famoso que se te aparecía de la nada en cualquier recital, fiesta popular, o que te lo encontraras en casa de un vecino y terminar compartiendo un gran momento, una comida y guitarreada? No se me viene a la cabeza otro que Rubén.
Yo sé que muchos de ustedes tuvieron algún encuentro o anécdota con él que compartir y recordar. ❗
Se cumplieron 20 días del fallecimiento de Rubén Patagonia, una pérdida enorme, y por supuesto muy triste. Su partida fue el tema de conversación esta semana… No es para menos.
Rubén era (es y será) una presencia muy importante en la cultura, era voz de sectores que fueron y son oprimidos y reprimidos. Sus canciones así lo relatan con un dramatismo único. LO HIZO EN ÉPOCAS REALMENTE BRAVAS. Sus oyentes hemos aprendido y entendido sobre su lucha y una importante causa que hoy más que nunca sigue en pie.
Fue un exponente único, sin igual, que conocía todo el territorio argentino y a su gente, ejemplo de sencillez, sentimiento de pertenencia y cercanía a los pueblos.
Como todo grande de la historia, si no conociste directamente su obra, seguro lo conociste por sus pares, que lo han homenajeado en vida.
Anécdotas tengo unas cuantas con Rubén. En casi todas con gente rodeándonos.
De hecho, éste sábado mi cuñado me desbloqueó un recuerdo: un día que, sin esperarlo ni imaginarlo, pasó por casa solamente a saludar y charlar un poquito sobre un reci que se nos venía.
En lo personal, siempre lo reivindiqué.
Lo traté, lo conocí, lo quise mucho, aunque con el correr de los años nos alejamos y no nos vimos más. Sin ir más lejos, hace muy poco, tuve un “debate” con un adulto practicante de la iglesia evangélica (además ex policía) que habló mal, sin conocerlo y basándose en esa creencia que en esa iglesia hay sobre los pueblos originarios (“los mapuches maldicen la tierra”… mucho bla, bla y porque no creen en “ese Dios”).
Desde muy chico, la figura de Rubén pasó un montón de veces por mi lado o por enfrente, a metros o centímetros.
Supe de él por primera vez, cuando en Canal 7 de Neuquén rotaban el video de “Amutuy Soledad”, un temazo que nos llevó a llenar de preguntas a padres, madres y profesores.
En tiempos de escuela secundaria, en un semáforo de la Diagonal 25 de Mayo casi Ministro González, mis compa de escuela y yo frenamos para que pasara una Ford Ranchera añeja, desde adentro del vehículo su conductor, un tipo grandote, pelo largo, iba con la ventanilla baja, avanza despacito y nos saluda con la mano... Era Rubén.
Comencé a dimensionar su importancia (como otros tantos amantes de la distorsión) en 1997, cuando Almafuerte hace un homenaje hecho canción titulado “Rubén Patagonia” en su álbum “Del Entorno”.
En el mismo año, con dos amigos salimos de La Caldera del Club Independiente, de ver a Los Piojos presentando “Tercer Arco”. Pasamos por afuera del Gimnasio Bouquet Roldán (Ruta 22) y vimos una horda metálica, mi viejo nos llevaba en su auto, le pedimos que nos deje bajar para ver qué había: tocaba Almafuerte por primera vez en Neuquén, y entonces ví por primera vez en vivo a nuestro Rubén y desde ahí, en muchas ocasiones con conciertos o participaciones en Fiske/Roca, Plottier, Senillosa, Castex, Santa Rosa, etcétera.
Hasta que llegó el día en el que me lo presentaron: 2004 o 2005 fue en una casa de Baradero (como una estancia) de un músico legendario. Por mi apellido me miró feo, me bardeó pero terminamos esa jornada muy bien. Desde ahí tuvo gestos de consideración y cariño conmigo.
En esos años, yo trabajaba muy fuerte en el booking de artistas, recuerdo que para vender sus conciertos, nos sugería vender su show pero agregar clases de tehuelche en las escuelas de la localidad en donde tocara. Esto era importante para él.
También hicimos contactos para presentaciones por el Valle, especialmente para su participación en la presentación del álbum de una gran banda de esta región a quienes él adoraba.
Las últimas veces que nos vimos fue en el Ruca Che, en un show del ex-Nochero Jorge Rojas (no sé qué hacía ahí) y por supuesto en 2008 cuando Almafuerte se presentó en Neuquén casi 10 años después de su primer concierto. Allí nos divertimos y Maurito Pérez (fotógrafo de LMN) nos sacó esta foto que es la única que conservo (la última de la galería).
Luego, me alejé de la música y su mundillo por unos años y no nos contactamos más.
Falleció un grande entre los grandes: RUBEN PATAGONIA, una pérdida insuperable por su obra, por su calidez humana, su simpatía.
Un trotamundos que ha estado en un lugar y otro prácticamente en simultáneo. No sé cómo lo lograba, se lo pregunté en modo chiste pero con curiosidad y me largaba su ronca carcajada que por estos días no se me va de la cabeza.
Rubén, uno de esos ídolos que en persona son aún más grosos!
Se fue un viejo amigo…
Nudo en la garganta cada vez que hablo de él o que me lo recuerda alguien…
A partir de ahora “Cacique Yatel”, “Amutuy”, “Aonikenk” y “Cutral Có” entre otras, sonarán de otra manera.
#QEPD Rubén 💔








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