http://media.neuquen.gov.ar/rtn/radio/playlist.m3u8
 
  • Hilda López

Viva Perón , viejo y peludo carajo!

Nací en el año 1938, la cuenta es fácil: aquel 17 de octubre de 1945 tenía 7 años. Mis padres, mi hermano y yo, vivíamos en el conventillo de la calle Salón (entre Iriarte y California), en Barracas, lugar de casas populares, con patios, piletas y baños comunes con veredas de grandes baldosas desparejas y calles empedradas.


El conventillo tenía planta baja y un primer piso al que se accedía con una escalera de mármol blanco jaspeado y al aire libre. Desde allí se podían ver los techos de chapas de las casas vecinas para arribar al patio con rejas desde donde espiábamos lo que pasaba en el patio de abajo: peleas, fiestas, encuentros y desencuentros.


Vivíamos en ese piso de arriba con tres familias más y en el patio común un balcón sin techo por donde mirábamos lo que pasaba en la calle. Todo era muy atractivo, siempre teníamos la sensación de estar en un teatro con platea privilegiada, por lo que las mesas del mediodía eran muy intensas alimentadas con las últimas informaciones del día.

Eva y Perón - Foto: Google
Eva y Perón - Foto: Google

Sería por eso, por la abundancia de información, que se hablaba de política en forma muy natural. Mejor dicho, se hablaba de Perón y de Evita. Ella, Evita, era en nuestra casa como una tía muy querida: se la nombraba con familiaridad y admiración porque había llegado a nuestras vidas como un ángel salvador de algo. Mi madre, que era modista, hilvanaba con hilos de colores chismes que llegaban desde la radio con vecinas y clientas, pero hacía observar que Evita, era "otra cosa".


Durante unos días antes del 17 de octubre, había mucha inquietud entre los vecinos, se hablaba de lo que “se venía” como presagio de algo grande, terrible que cambiaría el curso de nuestras vidas. En la radio, entre radioteatros y tangos, se alertaba sobre los pasos del General y que estaba en peligro, preso.


Juan Domingo Perón - F: Google
Juan Domingo Perón - F: Google

Mi padre trabajaba en ese entonces en una sede de Shell, en la prueba de insecticidas y con su guardapolvo gris nos devolvía la imagen de un maestro, pero de otro color de delantal. Por la noche hacía changas en el puerto y es allí donde bullía la cosa: traía fresquitas todas las noticias transformándose en un peronista de veinticuatro horas diarias.


En esos días entonces, mi padre nos puso en la órbita peronista con todo: había que estar alertas, había que recuperar a Perón.


Ese 17 de octubre las radios estallaron, las casas explotaron, la gente se sumó a ese ruido fenomenal que llegaba desde Avellaneda. Mi padre me puso sentada sobre el muro del balcón y desde allí vimos todo.

Por la calle Iriarte avanzaban columnas de gente con carteles improvisados y con el grito sin pausa: “Perón, Perón”. Venían otras columnas de gente que habían cruzado el Riachuelo mojados hasta la cabeza, ya que el puente había sido levantado para evitar el avance de los manifestantes. Lo tengo grabado en mi retina: multitudes marchando, gritos, cantos, un muñeco gigante al frente de una de las columnas del Tio Sam, que obviamente, no teníamos idea de quien era.


Mi padre lloraba emocionado y me abrazaba repitiendo “¡Viva Perón, viejo y peludo carajo!”. Mi madre a metros de distancia pedía: “se van a caer, cuidado! “, mi hermano se había escapado a la calle para estar más cerca de semejante espectáculo. Todo era grande, enorme, hasta el conventillo era un castillo, se multiplicaron los rincones, se llenó el patio de abrazos, era eso que había sentenciado mi madre: “lo que se venía”. Y se vino nomás.

Yo tenía siete años, y vaya a saber estas cosas que quedan en la piel y en la sangre y que tienen el color, la calidez, la templanza de esos días, esa experiencia, ese momento, esas lágrimas, esos gritos, esos carteles.


Los veo ahí lejos pero muy cerca, me vibra adentro algo que se siente y que está porque es una marca, imborrable, imborrable.


Hilda López #peronismoescultura #layapaweb #relatoslayapa #hildalopez

whatsapp-verde.png

A Hilda la escuchás AQUI

CLICK_AQUI.jpg

Mirá También:

PELICULAS

MUSICA

LECTURA