La rubia sin ojos rasgados
- Maria A. Martinez

- 14 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Por María Aurelia Martínez
En los años en que yo me convertía en una adicta de la biblioteca de mi ciudad, de sus libros, me encontré con una autora que me reveló ese mundo desconocido nombrado como el “Lejano Oriente” del que, hasta ese momento, apenas sabíamos algo.
A Pearl Buck, nacida en Virginia, Estados Unidos, en 1892 le tocó tener padres que eran misioneros presbiterianos, quienes se establecieron en China cuando ella apenas tenía algunos meses de edad, con el fanático objetivo de revelar la verdad divina a sus campesinos. Aprendió el mandarín y vivió allí en total 40 años, entre viaje y viaje.
En ese ambiente de carencia y pobreza extrema, la extranjera rubia y sin ojos rasgados, comienza a conocer el mundo agrícola-popular y su mitología, así como el Universo de las formas refinadas de la poesía antigua China, lee también a los clásicos.
Su primer libro, la novela “Viento del Este, viento del Oeste”, publicada en 1930, muestra la difícil transición entre la China tradicional y la nueva forma de vida occidental. Su segundo libro “La buena tierra” (1938) es un magistral retrato del orden agrario tradicional y de las rígidas estructuras sociales de la China imperial, pintura profunda del alma oriental, del estoicismo de los campesinos frente a la miseria y el hambre y de su vínculo primordial con la tierra.
La novela fue prohibida en China, lo que no puede causar ninguna sorpresa y, tras la Segunda Guerra, la misma sociedad americana la estigmatizó y la tachó de comunista. Por sus actividades a favor de chinos y negros, en las que fue abanderada, Buck fue investigada por el FBI.
Sus escritos movían invariablemente los avisperos, tanto del lado oeste como del lado este.

Desde su lugar de privilegio, viviendo en una misión extranjera y compartiendo, por otra parte, la vida de los campesinos, aquí un texto de la misma escritora.
“Crecí entre dos mundos diferentes, uno corresponde al mundo de visión estrecha y limpia de los norteamericanos; mientras que el otro corresponde a una visión de un mundo amplio, feliz, alegre y menos limpio de los chinos. Los dos mundos no se comunican. En el de los chinos, hablo en chino, me comporto como uno de ellos, como lo mismo y comparto sus pensamientos y sentimientos. En el mundo de los norteamericanos, cierro la puerta que los conecta".
Buck ganó el Pulitzer y el Nobel de Literatura con más de ochenta libros.
Defensora de los derechos de las mujeres y de los grupos minoritarios, se reconocieron sus esfuerzos en favor de los asiáticos y de la adopción de etnias mixtas.
Como para tener idea de su punto de vista vale mencionar que también escribió un folleto: ¿Tienen defensa las misiones extranjeras?, lo que le valió ser expulsada de la Junta Presbiteriana de Misiones.
Tal vez una lectura de estos textos nos ayudaría a tener una comprensión más amplia de la manera en que se fue desarrollando este duelo de titanes al que hoy asistimos: China versus EEUU. Un elefante en el bazar profiriendo amenazas y la hormiguita milenaria, que ha hecho con paciencia su camino.








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